La No política: versión 2023
Por Sebastián Tamayo Villarroel
A inicios del Siglo XXI, el Ecuador conoció las consecuencias de la Democracia Popular y el caudillismo militar. Con la llegada de Rafael Correa al poder, el país vivió una nueva versión de política, más que ideológica, pragmática. Posterior a ello, el mandato de Moreno revivió la herencia fondomonetarista acompañada de una visión microeconómica, donde el rol del Estado no era sino, tutelar las remisiones económicas, socapar la salida de divisas, generar especulación para renegociar los bonos Global, entre otros mecanismos en favor de los grupos económicos del país.
Para el 2021, la no política de Moreno, entregó un Estado en declive pues los recortes presupuestarios en salud y educación, junto con el cuerpo normativo laboral que gestó durante la emergencia sanitaria, dan cuenta del horizonte hacia donde caminaba el país. Su sucesor Guillermo Lasso, quien luego de tres elecciones presidenciales logró llegar a Crondelet, afianzó la no política como doctrina de gobernanza pues, el ideal que inscribió en el inconsciente colectivo fue: empresario bonachón que sabe administrar un banco ¿por qué no un Estado?
La intención de generar políticas públicas, desde una perspectiva privada donde las empresas públicas se convertían en trincheras de ex gerentes bancarios, obligó al primer mandatario a disolver el Legislativo como acto preventivo a su destitución. Luego de dos años de su gestión, sobran los dedos de las manos para contabilizar las obras pues, como acostumbra la no política, este gobierno construyó ilusiones bajo la premisa de que el Ecuador no se convertiría en Venezuela.
En el 2023, los no políticos protagonizan un nuevo show, unos dicen que no van hacia la izquierda ni hacia la derecha, sino hacia adelante; otros más atrevidos se disfrazan de causas sociales pero son aliados de los socios de Moreno (Gustavo Larrea) y de los socios de Lasso (Pachakutik de Marlon Santi), entre otros desatinos.
El discurso apolítico, en efecto representa una estrategia de campaña interesante, que cala en el electorado por efectos del reduccionismo, incluso en el 2021, esta estrategia permitió a Lasso llegar al poder. Sin embargo, en la praxis la experiencia da cuenta que los no políticos, no comulgan con políticas públicas. En el marco de la campaña presidencia que vive el Ecuador, es preciso identificar a la no política, de quienes dicen no ser políticos, pero postulan para políticos.

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